Pedí conocimiento del oficio de pastor:
Ofrecí mi sangre, alma y vida por las ovejas
que me has confiado, como enseña Cristo.
Pedí ojos para mirarlas, para llorar con ellas
cuando no tengo pasto que darles.
Ojos para compadecerme de sus dolores
y para remediarlos.
Oídos para oírles.
Manos para servirles.
Olfato para rastrear el camino
por donde las tengo que guiar.
Memoria para que las tenga presentes.
Entendimiento para saber cómo las tengo que amar.
Amor para quererlas, conducirlas con dulzura
y dar la vida por ellas.
En todo esto, guardarlas en tu Nombre.
Con esta súplica lo pido todo.
San Francisco de Borja

