
Santa Teresa de Lisieux
Vivir de amor es darse sin medida,
sin reclamar salario aquí en la tierra.
¡Ah, yo me doy sin cuento, bien segura
de que en amor el cálculo no entra!
Lo he dado todo al corazón divino, que rebosa ternura.
Nada me queda ya… Corro ligera.
Ya mi única riqueza es, y será por siempre
¡vivir de amor!
Vivir de amor es disipar el miedo,
aventar el recuerdo de pasadas caídas.
De mis pecados pasados no veo ya la huella,
junto al fuego divino se han quemado…
¡Oh dulcísima hoguera, sacratísima llama,
en tu centro yo fijo mi mansión.
Y allí, Jesús, yo canto confiada y alegre:
¡vivo de amor!
[…]
Santa Teresa de Lisieux

